domingo, 28 de septiembre de 2008

pisco, presao y hospital


Estaba sentado en una parte oscura del carrete, al lado, un tipo que estaba tratando de afinar una guitarra inafinable a esa hora de noche, ya que eran las dos treinta de la mañana, de repente siento mi celular vibrar, lo tomo con cara de asombro y lo contesto:
alo…..
¡Yoyo! me dicen, ¡la cata esta mal!, la tía llamo a la ambulancia pero dicen que se demoran cuarenta minutos, ¡hay que llevarla al hospital de urgencia!
Yo aun con cara de asombro, no se si fue por la noticia, el exceso de alcohol, el sueño, pero no entendí bien el mensaje. Por lo mismo me despedí del carrete y fui a mi casa que estaba cerca y llame por teléfono a la casa de la cata.
Halo, tía ¿Qué paso?
No se, la cata llego del carrete (donde estaba) y se puso mal, esta pálida y dice que le arde la piel por dentro.
Yo me asuste y acompañado por mi hermano tomamos las llaves del auto y fuimos a su casa a constatar la situación. Cuando llegamos, la vimos sentada en una silla, pálida, con el pecho acelerado, hablando incoherencias y con una actitud de casi desmayo constante, en ese minuto tomamos la descición de llevarla nosotros al hospital, (temiendo que le podría pasar algo malo en la casa). La subimos al auto y en cosa de unos pocos minutos estábamos en el hospital, ella seguía mal, mientras se hacia el tramite para que la ingresaran mi hermano fue hablar para que la entraran, no teniendo una buena acogida por el compresible guardia, en eso ella se pone a vomitar en plena sala de espera del hospital, en ese minuto fui donde la señora del mesón y le pedí que la ingresaran y me dijo que el guardia decidía eso, fui donde el guardia y el me dijo que la enfermera decidía eso, fui donde la enfermera y me dijo que iba a buscar a un paramédico y nunca volvió, en eso yo ya estaba un poco enojado por la situación, encontrándome con unos paramédicos en el pasillo, les pregunte que podía hacer, respondiéndome, que ello eran de otro hospital y que no podían hacer nada, en eso veo a la cata ingresar con el guardia que estaba afuera del hospital el cual la entro de urgencia (viendo que estaba dejando la tendalada en la sala de espera) en ese minuto me pongo a alegar por la inoperancia del sistema y que nadie era capas de hacerse responsable de nada, convidándome el guardia a retirarme de dentro del hospital.
Después de eso esperamos un rato a mi tía para saber, como estaba la cata, en eso nos dice que le pusieron suero, y que tiene que estar un par de horas en el hospital, nosotros después de eso nos fuimos dejándolas en el hospital.
A las ocho de la mañana fue dada de alta, no pudiendo ir a trabajar al otro día, quedando con un sabor amargo de vino, pisco y otra hiervas.

fin

No hay comentarios:

 
Elegant de BlogMundi